2025 — Filosofía III

Joel Brackett, Iglesia de San Vicente de Paúl, Rogers

Atiende la Casa de Formación en Little Rock

Nuestro Señor puede transfigurar la vida y refinar el alma de sus ovejas, incluso los que son más distantes. Crecí en una familia católica amorosa y unida en Rogers, y aprendí a amar y servir a Dios durante  toda mi educación Católica. Incluso durante las pesadas temporadas de la vida, mis padres me enseñaron a confiar y permanecer paciente con las formas misteriosas del Señor.

A medida que maduraba, comencé a dudar de la realidad de mi fe y me escapé de gran parte de la moral Cristiana. Mi vida en la preparatoria se enfocaba en torno a los deportes, las fiestas, las chicas y mi imagen personal; Deseé satisfacción y entretenía desesperadamente cada fuente incorrecta. El verano después de mi graduación de la preparatoria, asistí a una conferencia donde sentí la presencia de Cristo entre nosotros en la Eucaristía de una manera más íntima que nunca. Por primera vez, descubrí el amor y la misericordia de Dios encarnados en Jesús.

Lamentablemente, regresé a mi estilo de vida normal durante mi primer semestre en el Colegio de Hendrix. Hacia el final de mi primer año, un compañero Protestante en mi equipo de fútbol comenzó a tener estudios bíblicos conmigo. Este discipulado fomentó una nueva relación con Dios en mi vida, pero aún no había decidido abrazar completamente el evangelio de Cristo que cambia la vida. Duwan, otro compañero Protestante en mi equipo, también comenzó a experimentar una conversión en su vida y él llamaba a mi puerta todas las noches para leer la Palabra de Dios y consultar más acerca de mi fe Católica.

El siguiente verano, asistí a un programa de nueve semanas de discipulado Protestante con Duwan, otros compañeros de equipo y cientos de estudiantes universitarios. Empecé a seguir verdaderamente a Cristo por primera vez, pero mis amigos continuaron debatiendo mi fe Católica, y simplemente no tenía las respuestas. Recuerdo que Duwan me dijo: "O ambos terminaremos siendo Católicos, o ambos vamos a llegar a ser Protestantes".

Comenzamos a analizar juntos la teología Católica y la historia de la Iglesia, y nuestras vidas cambiaron para siempre. Después de enamorarme de la fe Católica, supe que quería dar mi vida a la Iglesia de alguna manera, y Duwan sabía que Dios lo estaba llamando a su Iglesia.

Hasta ese punto, estaba estudiando para algún día asistir a la escuela de medicina. Pero durante mi segundo y tercer año en Hendrix, comencé a sentir al Señor invitándome a explorar y considerar el sacerdocio. Todos los días desde entonces, me he vuelto más consciente y en contacto con el llamado de Cristo: ser su sacerdote. Estoy lleno de emoción y de esperanza de ser un servidor de las personas extraordinarias de esta diócesis y de este estado.

Comencé el seminario en la Casa de la Formación en enero de 2019. Cada día ha sido una experiencia de aprendizaje mediante la cual he llegado a una mejor comprensión de mí y de nuestro Señor. ¡Ruego que él pueda usarme para aumentar soldados en su ejército! Aprendamos a enamorarnos verdaderamente de Jesús, seguir sus pasos y llevar su nombre a los confines de la tierra.

Si desea comunicarse con Joel Brackett, por favor envíe un correo electrónico a Miriam Gallaher en la Oficina de Vocaciones o llámela al (501) 664-0340. Este artículo fue publicado el 17 de septiembre de 2019. Derechos de autor Diócesis de Little Rock. Todos los derechos son reservados. Este artículo podrá ser copiado o redistribuido con reconocimiento y permiso del editor.