Halloween conforme a la verdad católica

Publicado: October 27, 2017

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La cultura estadounidense parece estar obsesionada con zombis, vampiros, fantasmas y lo oculto. Es especialmente malo durante este tiempo del año cuando estamos inundados con imágenes perturbadoras de tinieblas y muerte, lo cual es una distorsión de lo que se trata verdaderamente el Halloween. El Halloween o “Víspera del Día de Todos los Santos”, es la vigilia del Día de Todos los Santos, ahora conocida como la Solemnidad de Todos los Santos (Día de Todos los Santos) el 1º de noviembre.

Los católicos honran a los santos, que mediante su ejemplo, nos enseñan cómo vivir una vida “santificante” o “santa” el Día de Todos los Santos. Arkansas Catholic (en inglés) explica que el Día de Todos los Santos es un tiempo especial para que la Iglesia recuerde a aquellos que han muerto y que han ido al Cielo. Esto incluye a todos los santos, no sólo aquellos que conocemos (aquellos canonizados por la Iglesia).

La enseñanza católica sostiene que todas las personas que están en el Cielo son santas. Les pedimos que recen por nosotros para que podamos ir al Cielo también. El Día de Todos los Santos es un día santo de obligación de asistir a Misa. Para encontrar horarios de Misa en este día santo en su área, comuníquese a una parroquia cerca de usted.

La Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (Día de Todas las Almas) es celebrado el 2 de noviembre. En este día, recordamos y rezamos por todos aquellos que han muerto y que ahora están en el purgatorio. Las almas en el purgatorio “aún no han sido purificadas” para poder entrar al Cielo.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos asegura, sin embargo, que aquellos en el purgatorio entrarán al Cielo. “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del Cielo” (Núm. 1030).

La Iglesia Católica enseña que nuestras oraciones por aquellos en el purgatorio pueden ayudarlos en su purificación. Es por eso que se ofrecen intenciones en la Misa por aquellos que han fallecido. Muchas parroquias católicas celebran Misas del Día de Todas las Almas, llevan a cabo servicios de oración y momentos de adoración, bendicen las tumbas, rezan el rosario en procesión en los cementerios y colocan las fotos de los seres queridos fallecidos cerca del altar en la iglesia. Para encontrar cómo será celebrado el Día de Todas las Almas en su área, comuníquese a una parroquia cerca de usted. Para aprender más sobre este día santo, lea ¿Por qué y para qué rezar por las almas benditas del Purgatorio?

En México, la celebración del Día de los Muertos combina los aspectos religiosos de los días de Todos los Santos y de Todas las Almas con tradiciones culturales para honrar a los muertos.

Es considerado un día festivo nacional y se celebra a partir de la media noche del 31 de octubre al 2 de noviembre con la costumbre de “construir altares privados en la tumba de los seres queridos donde las familias pueden colocar las comidas, bebidas, flores y recuerdos favoritos de la persona fallecida.

Un símbolo común es la calavera, la cual simboliza la muerte y el renacimiento. Para aprender más, visite el Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

Hoy la práctica secular del Halloween varía ampliamente desde disfrazarse para pedir golosinas hasta el uso de la Güija, cartas del tarot, psíquicos leyendo las palmas de las manos, sesiones espiritistas y muchas otras formas de incursionar en lo oculto. La enseñanza católica es muy clara sobre estas prácticas.

“Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone “desvelan” el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a “mediums” encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios (Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 2116).

Como resultado, algunos cristianos creen que el Halloween es malo y optan por no celebrarlo. Entonces, ¿qué debe hacer un católico? Acaso, ¿no debemos tallar la calabaza, disfrazarnos o salir a pedir dulces? Hay diferentes opiniones pero muchos están de acuerdo en que los católicos no sólo celebremos el Halloween sino que también recuperemos las costumbres con raíces cristianas.

“Para evitar la superstición y cualquier influencia negativa de lo oculto, el Halloween no debe celebrarse separado de la verdad católica de la misma manera en que debemos mantener el nacimiento de Cristo como el centro de la Navidad, y la resurrección de Cristo como el centro de la Pascua”, escribió Gretchen Filz en “Una Guía para Católicos sobre el Halloween”.

Christina Mead indica en Life Teen International que las malas imágenes asociadas con el Halloween les recuerdan a los católicos que la batalla sobre el mal ya se ganó y que no hay necesidad de tener miedo.

“Cuando decidimos temerle al mal, le cedemos nuestro poder. ¿Qué mensaje se está enviando al mundo si nosotros, como cristianos, tememos admitir la realidad del mal? Se envía el mensaje de que no estamos seguros quién gana esta batalla del bien contra el mal… celebrar este día no significa que estás aceptado el mal.  Por lo contrario, pienso que significa que estás afirmando la victoria de Cristo en la cruz como tu propia victoria. ¿Acaso puedes ser más cristiano que eso?”

No solo el nombre mismo, sino muchas de las costumbres de Halloween tienen raíces cristianas. En ACI Prensa podrá leer sobre los orígenes de Halloween, y el Día de Todos los Santos. Esta página también ofrece sugerencias para los padres de familia para celebrar el día de una manera católica.