2021 — Teología II

Alex Smith, Iglesia de San Judas Apóstol, Jacksonville

Atiende el Seminario de la Asunción en San Antonio, Texas

Empecé a discernir el sacerdocio durante mi último año en la escuela secundaria en Beebe, Arkansas. Era muy activo en el grupo juvenil de la diócesis y jugué deportes en la preparatoria.

Al ayudar en mi propia parroquia, ayudando a la diócesis con la juventud y también hablando con mi párroco, Padre Andrew Smith, acerca del sacerdocio, sentí el llamado.

Sentí que el Señor me animó a ser las manos y los pies de Cristo para otras personas. Como resultado, contesté el llamado del Señor para discernir.

Estudié mis primeros dos años de Filosofía en el Seminario de la Santísima Trinidad en Dallas. Completé mis estudios generales en la Universidad de Arkansas en Little Rock (UALR). Ahora estoy terminando mis estudios de filosofía en la Universidad de San Gregorio, mi último año de seminario menor.

He sido bendecido con la ventaja de poder interactuar con mis compañeros seminaristas, tanto los que se encuentran lejos de la diócesis, como los que están aquí cerca de la diócesis. La fraternidad de todos mis hermanos seminaristas me ayudó a comprender lo agradecido que estoy por la unidad que tenemos juntos como una familia.

En verdad les digo que somos más que una fraternidad de hermanos sino una familia de hermanos. Nos ayudamos mutuamente con el trabajo escolar y ayudándonos unos a otros para ser biculturales, por la necesidad de evangelizar y llevar adelante el amor para todo el pueblo en nuestra diócesis.

Reuniéndonos durante el verano es una gran oportunidad para ponernos al día y celebrar juntos los logros de los seminaristas hermanos que se ordenan al diaconado transitorio y al sacerdocio. Trae alegría ver a los seminaristas hermanos cuando se convierten en "hombres de familia" para servir y ministrar a las personas a quienes nosotros llamamos nuestra familia todos los días.

Desde el norte hasta el sur y de este a oeste, estoy muy agradecido por todas las familias de la Diócesis de Little Rock que me han apoyado y oraron por mi discernimiento. Estoy agradecido a los Caballeros de Colón y sus esposas, al Club Serra y tantas otras familias católicas que creen y contribuyen generosamente a las vocaciones.

De hecho, ¡estoy muy agradecido a los Caballeros de Colón por su apoyo en ayudarme con la compra de mi primer coche! Yo uso este vehículo para ayudar a otros con sus necesidades de transporte, ver a mi familia, y viajar a las tareas de evangelización. Estoy agradecido por el apoyo y el entusiasmo de los niños en los grupos parroquiales, grupos de jóvenes, el ministerio universitario, educación religiosa, y la confirmación.

Esos días en que la escuela puede ser agotadora, me acuerdo del gran pueblo de esta diócesis asegurándome y manteniéndome motivado para quedarme "en todo". Antes de entrar en el seminario, quería correr en pista en la universidad. Yo quería ser un atleta universitario. Pero me di cuenta de algo después de mis años en el seminario. Cristo me está llamando a jugar para un equipo "más grande".

Así que estoy agradecido por el increíble viaje y el apoyo de esta diócesis. Ha sido un viaje hermoso y yo no lo haría de ninguna otra manera. Sin duda hay mucho trabajo qué hacer, y estoy agradecido y alegre de trabajar con católicos maravillosos y con los seminaristas hermanos de esta gran diócesis.