La fe fluye desde la fe en resurrección

Publicado: April 4, 2021

“Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; desde ahora la muerte no tiene poder sobre él. Así pues, si hay una muerte para el pecado que es para siempre, también hay un vivir que es vivir para Dios. Así también ustedes deben considerarse a sí mismo muertos para el pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús” — Romanos 6, 9-11

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El Domingo de Pascua es el mayor de todos los domingos, y el Tiempo Pascual es el más importante de todos los tiempos litúrgicos. La Pascua es la celebración de la resurrección del Señor de entre los muertos. Toda la fe fluye desde la fe en la resurrección.

La palabra “Pascua” proviene del inglés antiguo, que significa el “paso” a través de la muerte hacia la resurrección, es un símbolo para los cristianos de la resurrección de Cristo, quien es la verdadera Luz del mundo. El Cirio Pascual es un símbolo clave de esta luz divina, que es Cristo. Se mantiene cerca del ambón a lo largo del tiempo Pascual y se enciende en todas las celebraciones litúrgicas.

“La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz: Cristo ha resucitado de los muertos, con su muerte ha vencido a la muerte. Y a los muertos ha dado la vida” (Catecismo de la Iglesia Católica, núm. 638-639).

“La Resurrección constituye ante todo la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó. Todas las verdades, incluso las más inaccesibles al espíritu humano, encuentran su justificación si Cristo, al resucitar, ha dado la prueba definitiva de su autoridad divina según lo había prometido” (núm. 651).