14º Domingo del Tiempo Ordinario, Año A, 2023

Publicado: July 9, 2023

El Obispo Anthony B. Taylor predicó la siguiente homilía en la Iglesia de Cristo Rey en Little Rock y la Misa de Afirmación Diaconal en el Centro Católico San Juan en Little Rock el domingo, 9 de julio de 2023.


Obispo Taylor

¿Quién es más fuerte: un levantador de pesas o un constructor de físico? Él que hace pesas, ¿no? ¡Hay que tener mucha fuerza para levantar esas pesas pesadas!

Los constructores de físico son fuertes — en cierta medida — también, pero se interesan más en las apariencias: músculos bien definidos que dan la apariencia de fuerza, la que consiguen por muchísimas repeticiones de pesas algo más ligeras. Tienen cuerpos impresionantes, pero si tienes que mover algo muy pesado, ¡sea mejor elegir a un levantador de pesas!

La fuerza física no es la única área de vida donde nos engañan las apariencias. En el Evangelio de hoy, Jesús contrasta 1.) los que parecen ser sabios, pero no saben lo que realmente importa; y 2.) personas sencillas que sí comprenden lo importante. Alaba al Padre que ha escondido a los sabios y entendidos el significado de las obras poderosas de Jesús (de que es el Mesías) a la vez que lo ha revelado a la gente sencilla (sus seguidores humildes).

¡Las apariencias engañan! Aun hoy, las verdades más importantes están escondidas a los que tienen los corazones cerrados. Se las pueden aprender sólo ppor abrirse uno el corazón con la humildad de niños.

Sus adversarios se creen saberlo todo, pero las cosas más importantes superan nuestra capacidad de razonar, así que tienen que ser reveladas por Dios. No las podemos descubrir sin su ayuda y las únicas personas capaces de aceptarlas (aquí: que Jesús es el Mesías) son las que tienen los corazones abiertos a la posibilidad de que Dios haga algo nuevo e inesperado.

Las personas presunciosas están ignorantes de Jesús y su misión porque tienen los corazones cerrados. ¡Las apariencias engañan! Aun hoy, las verdades más importantes están escondidas a los que tienen los corazones cerrados. Se las pueden aprender sólo ppor abrirse uno el corazón con la humildad de niños.

Una de las cosas reveladas por Jesús es la de la verdadera grandeza. Él dice que la verdadera grandeza es el producto del vivir por algo más grande que uno mismo, por cual te sacrificas, por cual hasta estás dispuesto morir. La verdadera grandeza derive no del esfuerzo de hacerse parecer más grandes por la búsqueda de cosas mundanas: poder, posesiones, placeres y prestigio. ¡Las apariencias engañan!

Jesús nos enseña la senda hacia la verdadera grandeza y para tomar esa vereda, debemos morir a nosotros mismos como lo hizo él. Si llevas tus cargas, tus cruces con amor y aprendas de él, haciéndote manso y humilde de corazón como él, encontrarás descanso. El gozo verdadero está escondido a los que se dedican a la búsqueda de cosas egoístas y mundanas. Se lo encuentran sólo aquellos que se dan de veras a Dios y a otros con amor abnegado y la humildad de niños.